Hay algo que me supera y es el insomnio.
Me encanta dormir.
Me encanta retozar entre las sábanas y dejar que me acurruquen perfectamente.
Me encanta llegar después de un día derrotado y caer inconsciente en la cama.
Por eso, odio, odio muchísimo esta semana. Me desespera tardar en dormir. Estar cansadísima, tener números, habitaciones, cifras, diafragmas, muebles, facturas, guiones, temperaturas de color, contratos, presupuestos y colocación de focos en la cabeza, y no poder dormir. Y saber que al día siguiente tienes que madrugar y el móvil ahí cerniéndose sobre ti "Te quedan 4:30h para que te suene el despertador".. Que hijo de puta.
Pero si algo soporto menos, es llegar a casa a mediatarde, no tener absolutamente nada que hacer, salvo dormir dos días seguidos.....
Y que sean las tres de la mañana... no tenga fuerzas ni para hacerme un colacao, y siga aquí, delante de otro cuadrado, otra vez, y sin poder dormir. Y sabiendo que mañana es sábado, y que no tengo que madrugar.
¿Por qué no me dejo a mi misma dormir? :_
Espero que sea símbolo de que me estoy convirtiendo en una artista sin flujos de sueño establecidos, cuyo carácter se verá reformado a mala hostia sin sentido porque la inspiración sólo aparecerá a estas horas, aderezada de absenta, otras drogas y unas ojeras hasta los tobillos...
Que vive la boheme...
Photo uploaded at 8:34 PM
usted es demasiado inocente para llegar a la inspiracion a lo Jim Morrison...si no puedes mimir, sal a sacar fotos! jajajaja!
wichuuuuuu!!